De un Renglón al otro y de un Pentagrama al siguiente.

Escrito por Eduardo M Romano el 29 julio, 2013








Asuntos de protagonismos.

 

Existen ocasiones en las que a la Imaginación,
la Razón y el Sin Sentido,
se les da por andar a los tumbos .
Entonces se ponen a dirimir entre ellos
y  según sus modos,
cuestiones menores.
Por ejemplo, asuntos de preponderancia , vanidad y protagonismo.
Asi empiezan las discusiones
 acerca de quién va después , en el medio o primero.
En cuanto a nosotros,
en esos momentos, pueden pasarnos muchas cosas,
además de que perdamos los ejes y los rumbos,
que más o menos nos van acomodando
 en la vida común y corriente…
…Por ejemplo, podemos sentirnos
 como una clase de dispositivos
que no se cansan de hacer y decir lo mismo…
….o bien que de pronto se nos dé por verlo
todo de color  blanco o bien de color  negro,
despreciando los colores, los tonos y los brillos…
..o  que en el momento de hablar
 con otros nos pongamos demasiado pegajosos y monótonos.
También puede ocurrir que practiquemos
un olvido de lo más cruel con ciertos
sentimientos propios y con los de los otros.
Es posible además que aparezcan
 la soberbia y el secreto desprecio
por todo lo que no es igualito a nosotros.
En ocasiones como éstas,
ningún fragmento de verdad,
tiene la menor oportunidad
de asomar la cabeza
y decir algo de lo suyo.

 

 


Estiró la mano para tocar un poco de tiempo.

Estiró su mano ,
para tocar el borde de un pasado reciente.
No quería rememorarla ni extrañarla.
Tampoco le cabía recorrer el camino de la melancolía…
…porque en ese momento lo suyo pasaba por el amor y no
por la nostalgia.
Entonces estiró la mano,
nada más que para tratar de ponerle un freno
a ese vértigo incomprensible que lo estaba haciendo sufrir tanto…
…Como para asegurarse a su modo,
que ninguna otra vez
iba a poder acercarse,
aquello que lo había dejado
hecho como una sombra
perdida en algún borde del tiempo.

 
 
Palabras había de sobra.
Lo que se dice Palabras,
había de sobra,
Pero el asunto era que eran todas huecas.
Quiero decir,
desconectadas de los lazos sociales más genuinos
 y extrañadas de todo Deseo ligado a lo singular, identitario y cercano.
Entonces, en el mejor de los casos,
se trataba de dichos y enunciados vacíos,
que se la pasaban repiqueteando
“sin ton ni son “
de un oído para otro.
Porque ese parloteo
es hijo  del Rumor y hermano del  Murmullo.
Que viene a ser  el porvenir desdichado
de las Palabras,
cuando quedan huérfanas
del Compromiso colectivo,la Escucha,
el Lazo social y la Libido.
Digo,eso capaz de  hacerlas rozar algún fragmento de verdad.
Entrañable y genuino.





Estaban esparcidos por todos lados.

Unos fragmentos de sí mismo, con el paso del tiempo,
habían adquirido la sospechosa costumbre
de escaparle al Presente
y decirle al Ahora que volviera un poquito más tarde.
Los pedazos más timoratos eran los que huían y abandonaban primero.
Los más melancólicos , se aferraban de donde podían
y apelaban a ciertos recursos melodramáticos
que empujaban al llanto.
Otros fragmentos optaban por irse silbando bajito
y sin hacer ruido.Doblando por alguna esquina o tomando un atajo ignoto.
En todo caso, había que reconocerles al menos,
su discreción y su recato,
por el hecho de que no apelaban a la sensiblería barata ni al golpe bajo.
Me parece que también había algunos otros
pedazos de él mismo,
que se quedaban rezagados y dolientes,
 sin que nadie atinara moverlos,
porque estaban aferrados a no se sabe qué cosa importante que iba a suceder
en un Futuro cercano.
Mientras el Ahora,

silbando bajito,
pasaba desapercibido

por la vereda de enfrente.



La primera vez y la segunda.

La primera vez , si bien había sido anticipado
por ciertos preanuncios,
los tomó desprevenidos,
y créanme que  les  hizo unos estragos
que  disimular no pudieron,
y que les llevó mucho más tiempo de  lo que habían imaginado,
ella y él, volver a reponerse.
Porque quedaron maltrechos , con el Deseo todo perforado
y con la ilusión desparramada por el piso.
Pero claro….como las promesas sobraron,
con respecto a que las cosas iban a cambiar mucho
de ahí para adelante….que todo iba a ser muy diferente  de ahí en más entre ellos….
… que  todo se reducía a ponerle  ganas , buena voluntad  y  a tirar
para adelante…
…Se metieron hasta la manija de nuevo.
Me parece, (con esa ventaja que tiene el que mira las cosas
más de lejos),
que su error más profundo ,
consistió en apostar a las simetrías
y a una especie de fanatismo por las reciprocidades .
Que como muchos de nosotros sabemos,

no existen

en las cuestiones en las que anda involucrado el  Deseo. 







Vórtices.

Remolinos diurnos,

vórtices pasajeros que no duran más que un instante
que parece eterno.
Porque es capaz de arrastrarnos a zonas inciertas en los momentos
que menos lo esperamos.
Por unas centésimas de segundo,
y créanme que no se trata más que de eso,
el tiempo parece darnos un giro.
De modo que esto del Presente empieza a parecerse
demasiado a algo que parece haber sido vivido antes.
Claro que de un modo ambiguo y que está lejos de ser claro o explícito.
Entonces algo entrañable
empieza a vacilar adentro nuestro.
Porque en esos  
 remolinos
que se encienden en alguna parte nuestra,
parece como que se juntaran,
hasta ser una y la misma cosa,
mucho de lo de  ahora…
… con algo de lo de  antes.



Había chocado con una extraña línea de fuga.
Aquel día imborrable, algo de su realidad
había chocado con una extraña línea de fuga,
que lejos de quedarse quieta y estable,
comenzó a tomar ada vez más confianza
hasta llegar a apropiarse de muchos de sus anhelos,
empujes, deseos , sentimientos y propósitos.
Quiero decir,que era una especie de herida abierta
que se ocupaba (casi imperturbable)  de sustraerles las ganas
a cada uno de sus estados de ánimo.
La cosa empezaba como algo parecido a una desazón,
que a medida que transcurría el tiempo,
se les iba corriendo hasta lo más profundo.
Como si una fuerza indomable
se hubiera propuesto arrebatarles lo más íntimo.
Para después, poder anularles, una por una,
las apoyaturas más queridas y cercanas.
Cosa de introducirlo , despacito y sin que se diera
mucha cuenta,
en ese incesante crepúsculo.
Preanuncio de esa clase de soledad
que le hace de antesala
a alguna otra cosa,
que seguro no tiene nada de bueno.





Atienden a la inmediatez del instante.

Hay sentimientos que resultan dificiles de explicar y andarlos definiendo
en forma precisa, porque son anteriores a las palabras.
Atienden nada más que a la inmediatez de cada instante.
Éstos que les digo, son anhelos y vértigos tempranos
que habitan el “estar siendo ahí “ …  “ahora mismo”.
Van marcando fronteras y no dudan en impregnar de absolutos
aquello que con el correr del tiempo
 va a llegar a ser mucho de lo más íntimo y más propio de nosotros.
Me refiero a vértigos infinitos y vivencias extremas,
que aún no pueden acceder a ningún nombre
ni tener la propiedad de alguna precisa palabra.
Pertenecen a la comarca de nuestra
más temprana infancia.
Y a ellas les toca fundar nuestros primeros
y entrañables sentidos…
..A los que tal vez
con el tiempo,puedan llegar a aludir

(en forma muy precaria),

algunas de nuestras futuras palabras.
No son visibles a simple vista.
Había llegado esa etapa  de la vida,
en la que empezó a invadirlo
el sentimiento
que estaba  cargando
con demasiadas fallas materiales y  de las otras.
Me refiero a las que no son visibles a simple vista,
y ni se las puede escuchar tan fácil.
Porque no se las puede mirar abiertas
 como si fueran un libro abierto…
…ni decirlas del todo poníendolas en palabras.
Pero que , así y todo,
y muy de de a poco,
 nos van dibujando unos surcos cada vez
mas profundos en el rostro.
E instalando una mueca que no puede uno ya borrarla.
Les decia que ahora parecía haberle llegado
el momento de esa sutil pendiente…
en donde la imaginación se va gastando ,
y uno empieza a escuchar
un doloroso murmullo
que viene de adentro,
pero que uno
por las dudas, se lo adjudica enterito a los otros.
 
 
 
 
 
 

Compases invisibles.

Se trata de juegos, ilusiones y disfraces
a los que no hay que tomarlos demasiado en serio
si no queremos sufrir
más de la cuenta.
Quiero decir, en los que tenemos que aprender a irnos moviendo
poquito a poco.
No les digo que siempre , ni demasiado seguido.
Pero sí en algunos momentos.
Son compases invisibles que forman parte importante de nuestras
vidas en grupo.
Presupuestos colectivos e imaginarios, que se han ido mezclando
con el paso del tiempo,
con las realidades crudas.
Ésas que podrían llegar a golpear y a dolernos mucho,
si acaso se presentaran de repente,
desprovistas de ensueños , velos y misterios.
Que nos hacen sobrellevables algunas cosas
como para que no tengamos que salir
disparados
por el susto y el espanto
que cara a cara
podrían llegar a provocarnos.
 
 
Cuando ciertos contrapuntos empiezan a quebrarse.
Muchas veces pasa
que no son las cosas mismas las que van cambiando
sino muchas percepciones,
tomas de posición
y ángulos de mira con los que tenemos la costumbre de sensibilizarnos
y sacar conclusiones.
Lo cierto es que existen momentos en los que esos complicados contrapuntos
 deslices e interjuegos
que suelen producir la Razón y el Sin sentido….
llegan a quebrarse.
Entonces lo seguro rota y cambia algunos de sus ejes.
Son ocasiones en las que tenemos la oportunidad
de darnos cuenta
de que ciertos asuntos
ya no son lo que eran ni para nada los mismos.
Porque muchas de sus apoyaturas compartidas,
(las que les hacen de telón de fondo imaginario),
les soltaron las manos
y las dejaron sueltas.
 
 
 
 
 
 
Tan imperturbable como extraño.
Los sentidos, en buena parte,
y en la medida de lo posible,
ya habían sido puestos en palabras.
Habían visto y revisado,
de distintas formas los motivos inconfesables,
los asuntos reprimidos y los fantasmas más detestables.
En cuanto a las escenas ,ya les habían dado la vuelta
varias veces.
Casi todos los personajes en juego,
ya habían tenido la oportunidad de ir mostrando
sus bordes más oscuros y sus costados más brillantes.
Sin embargo, el desaliento, segúia estando.
El dolor psíquico y la desdicha no hacían más
que subir la apuesta.
Es que algo muy extraño,
que parecía ya irreductible a la palabra
y al sentido,
se había metido de lleno en el asunto.
Y créanme que no tenía la menor intención
de entrar en razones.
Ni de renunciar
aunque más no fuera un poco,
a ese goce tan imperturbable como extraño.
Que hacía rebotar,una y otra vez
cada uno de los intentos
que emprendían los sentidos.

Insalvables distancias.

Ya no me interesan el rígido argumento
ni la explicación abundante pero incapaz
de rozar algo concreto.
Prefiero tomar distancia de las posturas narcisistas
y de su lógica autocentrada.
Le presto muy poca atención a lo consabido,
que siempre asegura un apacible desenlace.
No me caen nada bien 
las destrezas y las astucias
que saben cómo desplegar algunos
para introducir lo ambiguo,
que le abre la compuerta al engaño,y
y es capaz de elevar a la mentira
como si fuera una certeza probada yy segura.
Me parece que también aprendí a reconocer
la insalvable distancia
y el inapelable desapego
que pueden producir
la cercanía fingida
y la palabra falsa.
Espectros y Simulacros.
Algo de lo más característico de nuestra
Condición Humana,
consiste en el hecho de proyectar y atribuir
sentidos de lo más diversos y hasta desopilantes,
a los objetos materiales y a muchas cosas que andan
sueltas por el mundo.
Así hacemos pasar como hechos de lo más obvios y naturales
muchos asuntos
que corresponden a las complicadas interacciones, vínculos
y sentimientos que mantenemos con los otros.
Son “fetichismos cotidianos” ,
que usamos según la ocasión y cómo convenga.
Entonces a veces nos comportamos,
sin estar delirando,
como si las cosas tuvieran cierto grado de animismo,
decisión y hasta un chispazo de vida propia.
Como si fueran capaces,
esto es lo curioso,
de establecer relaciones apasionadas entre ellas,
prescindiendo de nosotros.
Poniendo en juego promesas seductoras,
espectros y simulacros.
Que cuando se imponen por todos los frentes,
parece que no queda otra que admirarlos.
“Fetichismos de todos los días “.
Relaciones de lo más intensas
que parecen establecer entre sí,
los objetos y las cosas que nos rodean.
Como si la economía libidinal del Deseo y sus transferencias,
que es preciso aclarar
que están bien del lado nuestro,
les fueran ajenas…

…y nada tuvieran que ver en el asunto.



Las imaginarias , las equívocas y las que son puro cuento.

Existen ocasiones en las que en formas de las que carecemos
de conciencia, algo reprimido en nosotros
se empeña en establecer enlaces y forzar correlatos
entre una escenas que fueron
y otras que pudieron o no haber sido.
Hay que incluir a los imaginarias , a las equívocas,
a las que son cuento,
y también a las que rozan esas partes casi delirantes
que todos llevamos dentro.
Entonces el Inconsciente se apura en instalar ecuaciones
y en apurar equivalencias….
…unas que hacen por ejemplo,
que ciertas cosas que nada tienen que ver entre ellas,
y que de pura casualidad compartan este detalle
o ese otro fragmento…
…en algún lugar cercano nos empiecen a sonar parecido.
Entonces la Mirada se pone a captar analogías
que antes no era capaz de verlas.
Y una especie de susurro interno,
aparecido como de las propias entrañas,
derechito y sin medias tintas,
“igualito e idéntico “,
sin dudar va diciendo
 a los cuatro vientos.



Preludios.

Existen fragmentos escurridizos de ideas,
preludios de emociones y estados de ánimo,
en la vida de cada uno,
que se nos hace imposible aferrarlos
bien fuerte, como quisiéramos…
…sólo para poder entender algo más de ellos.
Pero sucede que resultan imposibles de ubicar
en las coordenadas de una cosa precisa y concreta.
Porque están empujados por movimientos inconscientes
contínuos.
Y son lo más parecido que conozco a puntos de fuga
en nuestros propios espacios y tiempos.
Por más que se intente clavarles la vista
y ponerse serios
para mirarlos bien fijo…
…creánme que no hay nada que hacerle.
Porque no tienen una materialidad empírica ni definida.
De modo que son capaces de adoptar esta forma
y al ratito escurrirse para ser otra cualquiera,
que poco y nada tiene que ver con la otra.
Anhelos, sentimientos, empujes, preludios…
….como quiera que sea, lo cierto es que van , vienen
se  instalan sólo de a ratos
para enseguida disiparse dentro nuestro.
No los podemos ubicar en lugares concretos,
ni saber a que hora precisa
nos van a tocar la puerta.

 

De un Renglón al otro , y de un Pentagrama al siguiente.
En el medio de la trama,
nadie podía garantizar el trayecto.
Tampoco  estaban indicados los lugares más seguros
ni las puertas de salida.
En ningún caso , había alguno controlando ni haciendo las veces
de garante de la totalidad de los hechos y las circunstancias que
iban teniendo lugar adelante nuestro.
La incertidumbre circulaba lo más cómoda,
de un renglón al otro,
y de un pentagrama al siguiente.
Y créanme que eran muchos los momentos en los que dominaba
lo impredecible y lo ambiguo.
Entonces se ponían a vacilar al mismo tiempo,
los dos juntos, el Lector y el Personaje.
De tal modo que podían llegar a tropezar entre ellos
si se descuidaban en alguna coma o algún punto .
Pero en lo que hace a los pentagramas,
las cosas mejoraban un poco.
Porque habían encontrado la forma de moverse
más veloces y más rápidos
en eso de sustituirse,
sin que nadie lo note,
para ejecutar cada uno la parte del otro.
 Silencios cómplices.
Entre ellos lo tenían todo bien acordado.
 Porque  ya habían planificado hasta el mínimo detalle.
El juego  que habían ideado, sólo podría mantenerse
y conservar toda su gracia,
sólo si eran capaces
 de cumplir a rajatablas con lo pactado.
Esto es, apreciar lo que no estaba y manifestar mucha admiración
por aquello que se había consumido y ya no había…
y si quedaba algo de tiempo,
enhebrar predicaciones elogiosas sobre lo inexistente.
La solidaridad de este conjunto
parecía apoyarse en los silencios cómplices
y en las especularidades mutuas.
Que por un tiempo,les  funcionaban de  mil maravillas.
Hasta que un hecho casual… Me refiero a algún asunto
accidental cualquiera…Precipitaba la catástrofe.
Porque resultaba la ocasión  para que un real  se les plantara
(entre familiares y extrañas),
con las potencias de muchos de sus rostros.
Saltando de un lado al otro.
Iba por la vida huyendo de aquellas escenas que
pudieran involucrarle algo íntimo.
Siempre encontraba la excusa o el motivo
para  saltar a cualquier otra escena,
un ratito antes del desenlace
sea cual pudiera que éste fuera.
Cosa de no quedar involucrado como
para que alguno pudiera hacerla preguntas
que rozaran algo propio o más o menos cercano.
Así iba haciendo como un «mix» de palabras
ideas y sentimientos,
que no sabía bien como encajar ni en qué lugar ubicarlos.
Eso sí, es preciso reconocerle
una estricta coherencia
en eso de no involucrarse nunca en nada.
Saltando de un lado al otro.
Cuando los asuntos de la vida
más parecían reclamarle que hiciera algo.
Él seguro que andaba distraído,
cosa de no levantar la perdiz
ni llamar la atención,
en alguna otra parte.
Esas voces poderosas y  estridentes.
De pequeños solíamos escucharlas con mucha frecuencia.
Eran voces estridentes cuyos significados no entendíamos bien del todo.
Pero que dichas de corrido, enfáticas y sentenciosas,
eran capaces de detener
nuestro universo.
No actuaban de un modo progresivo, ni necesitaban pasar
primero por el entendimiento.
Esas voces imponentes
no siempre usaban el susurro
ni los claroscuros.
A veces lo suyo era de lo más explícito.
Y sabían cómo torcer este rumbo…
…frenar en forma abrupta esa intención que apenas empezaba..
..o hacernos desistir de aquello otro que iba
a resultar ( no teníamos cómo saberlo)
algo peligroso
o lo más parecido a una mala idea.
Desmoronamientos.
Freud subrayó la extraña existencia de subjetividades
que andan por el mundo  desbordando inocencia, buenas intenciones,
trato amable y accionar noble…
..y que sin embargo, en su propio inconsciente , cargan con la
pesada desdicha de saberse, vaya uno a saber por qué causa,
los seguros culpables de éste o aquél otro asunto.
Importante o pequeño, da lo mismo y poco importa.
Todos los  delitos se circunscriben a sus
complejas realidades psíquicas y la raíces de sus seguras
culpas permanecen reprimidas e inconscientes.
La conciencia capta los daños colaterales
de un cruel desmoronamiento interno.
El vago malestar ,las derivas de la angustia,
las acechanzas crónicas
y el doloroso auto-castigo
que no cesa.
El sentido va dando saltos.
Entre el Inconsciente y la Conciencia,
el sentido nunca se queda fijo
en este renglón de arriba ni en los que le siguen
en las secuencias de más abajo.
Yo les diría que más bien se va deslizando
y dando saltos,
tan imprecisos como irreverentes.
Sin dejar de tramar nudos y sorprender con
ciertas fugas entre líneas.
Ignorando y al mismo tiempo haciéndole un poco de caso
a las referencias inmediatas y a las que están un poco  más lejos.
Por muchos de estos motivos, las reciprocidades estrictas y prolijas,
poco y nada tienen que ver con la producción subjetiva de sentido.
Ni con esos  exclusivos intercambios  de actos
que postulan algunos que repudian los interjuegos entre el Inconsciente
y la Conciencia.
Para reducirlo todo a enunciados que uno dice
primero y que otro escucha,
para después decir lo suyo y así irse alternando
como si fueran autómatas sin Libido y exiliados del Deseo.
En ocasiones es dulce la inercia.
Era un día común y corriente.
De esos que parecen andar por sí mismos
empujados por la a veces dulce inercia de lo consabido.
Y la tibia mecánica con la que en ocasiones, nos gusta
que nos envuelvan las costumbres.
Los ritmos eran los habituales.
Y cada asunto  para esa época que corría,
parecía estar en su lugar y muy bien puesto.
Cada cosa tenia disponible una explicación y un nombre concretos.
De modo que visto desde afuera,
uno bien podría decir
que era uno de esos días calmos y anodinos,
que  de vez en cuando ,
a todos nos hacen falta. Y en los que lo más agradable
es que no ocurra nada.
La articulación de unos hechos mínimos.
No podría afirmar en qué momento preciso.
Pero los enlaces y ordenamientos, cambiaron de eje y de rumbo.
No vayan a pensar que se trató de un hecho traumático
ni empíricamente localizable.
No sucedió nada brutal ni salvaje.
Se trató más bien de la particular articulación
que fueron adquiriendo ciertos hechos mínimos..
que multiplicados, cambiaron las derivas , las perspectivas 
las formas indudable, y  el sentido preciso que antes tenían.
Así aparecieron enlaces,trayectos y anudamientos,

que comenzaron a terciar y hacer lo suyo

 en los tiempos segundos
 A veces la Razón balbucea y no entiende.
Todos tenemos esos breves momentos,
en los que la Razón gira en falso,
balbucea , vacila y no entiende
nada de lo que nos está pasando.
Puede ocurrir que muchos de sus habituales corredores
y pasadizos no se encuentren disponibles…
…Puede que haya cerrojos que se hayan abierto…
…o que ciertas llaves no estén adonde debieran…
..Entonces por un ratito,
uno empieza a imaginarse algunas cosas en las que
coexisten algunas cosas venidas de lo real,
con otras llegadas de su preciso contrario.
“Ensueños del mediodía” que se dispersan
sin hacerle que yo sepa , mal a nadie.
Ráfagas de fantasía en las que uno consiente
hacer de cuenta que es cierto,
aquello que sabe inverosímil.
Ese patético sucesor incuestionable.
Tenía la desdicha de pretender ser ocurrente bien agarrado
de las ideas de otro.
Se proclamaba a sí mismo, el sucesor incuestionable
y el custodio certero
del nombre y de la fama  de aquél otro.
Para serles sincero,
tengo que decirles que séquito no le faltaba.
El problema consistía en que cada una de sus pretendidas
ocurrencias sonaban de lo más falsas.
Su deicr altruista, siempre sonaba a intriga.
Todas y cada una de sus miradas abarcadoras de las cosas,
parecían del todo ciegas…
..Aquello que pretendía enunciar ameno, ágil y ligero,
a mitad de camino se le venía abajo,
por indigerible y pesado.
A los supuestas novedades que exponía,
todo el mundo ya sabía en qué lugares había que buscarlas.
…Y eso otro que este personaje proclamaba original
por todos lados, cuando empezaba a decirlo…
…ya todos éramos capaces de continuar recitando.
Porque ya lo teníamos oído y visto,
tantas veces, de otros lados.
Si el Deseo inconsciente no viene terciando…
En lo que hace a las motivaciones , los sentidos, los argumentos,
estados de ánimo, las sensibilidades, las tomas de partido y los
posicionamientos ante la realidad de las cosas…
…Por algún costado, alguno que otro desliz , seguro que se va a colar,
junto a un traspié , un equívoco o una desmemoria…
que estarán esperando la ocasión para entrometerse
y aportar algo de lo suyo…
…Quiero decir que es imposible la búsqueda o aún el encuentro
con ninguna realidad
si el Deseo inconsciente no viene terciando
por algún pliegue, borde o costado…
…Créanme que también es en vano pretender “extraer” un sentido,
intercalar la circunstancia más propicia o acentuar el énfasis que mejor convenga apelando sólo a las razones de la conciencia…
….sin la ayuda de esas tramas inconscientes,
 hechas con vértigo y apuro,
en los costados secretos de la noche.
Y en las íntimas ficciones que vamos dejando
medio ocultas
mientras el día va pasando.
 La ambigüedad ya la tenía bien cansada.
Estaba cansada de esa molesta ambigüedad que habían terminado por adquirir casi todos los asuntos importantes de su vida.
La sentía como una interminable indefinición de las cosas que se alimentaba a sí misma con el paso de los días.  Y entonces se veía obligada a imaginar tramas o a anticipar desenlaces en los que ni ella misma creía.  Indefectiblemente, ella se ubicaba en el medio, corriendo , con la lengua afuera, de un lado para el otro.
Como si en ese chocar contra paredes incesantes, abrigara la ilusión de sacar finalmente en limpio alguna cosa, capaz de traerle algo de alivio y de calma.
Yo les diría que en su caso,
algo íntimo y muy bien oculto,
sostenía la indefinición de sus asuntos
y la persistencia de lo ambiguo.
Quiero decir,que algo inconsciente y reprimido podía de ese modo, mostrarse, desplazado y transformado, en esas tramas esquivas y en aquellos desenlaces que jamás llegaban a cumplirse.  Formas sustitutas de aquello impedido de conciencia.
que se abrazan de la ambigüedad ,
para aparecerse con la forma
de alguna otra cosa cualquiera.
Una poderosa fuerza psíquica inconsciente.
Al analizar la reacción terapéutica negativa, Freud mención en el Yo y el Ello, la existencia de una poderosa fuerza psíquica que, llamativamente, se opone de modo tenaz al progreso de la cura.  ..”la cual es considerada por ellos como un peligro”.Esta resistencia proveniente de lo Inconsciente, puede llegar a adquirir tal intensidad, que se vuelve inaccesible.
Freud hace intervenir un “factor de orden moral” para explicarla… …”un sentimiento de culpabilidad” que encuentra su paradógica satisfacción en la misma enfermedad,se adhiere a ella y “no quiere renunciar al castigo” que ella le impone.  Entonces experimenta un intenso sufrimiento psíquico, un malestar emocional creciente, marcados estados de vulnerabilidad y desamparo ansioso.
Pero a nivel conciente,subraya Freud,
“ no se siente culpable ,sino enfermo”.
Ante este estado de cosas,
sólo cabe analizar sus fundamentos inconscientes y reprimidos.  Y resulta habitual que en su génesis, pueda hallarse una intensa relación de objeto , abandonada en el tiempo.
Esa tan curiosa  impiedad con lo propio.
Había ocasiones en las que ella tenía
 una especie de impiedad para consigo misma.
Y se dejaba arrastrar de nuevo
por la marea de esos recuerdos que la hacían revivir
buena parte de la amargura y casi toda la desdicha
de aquel entonces.
Eso que empezaba como un acto de despreocupada soberbia…
..en algún punto escapaba de su control.
Y se le iba de las manos.
Entonces aquello que parecía un trajinar de lo más insípido
en el comienzo,
se le terminaba instalando
como ahogo en la garganta
o dolor sin nombre preciso
en alguna otra parte de su cuerpo.
Cierto fragmento puede patear el tablero.
En lo que concierne a nuestra condición humana,
conviene prestarle atención a muchas reciprocidades,
simetrías y equivalencias,
que se proclaman a los cuatro vientos,
como si fueran universales y se cumplieran siempre
a rajatablas y al pie de la letra.
Son esa clase de generalizaciones que
tiene por costumbre hacer nuestra conciencia,
cada vez que se atiene en exclusiva a lo manifiesto
Y descuida cierto fragmento que es bien capaz de
patear el tablero,
y poner a las simetrías, las reciprocidades y a las equivalencias
bien patas para arriba…
…Contradicciones internas,
vacíos dentro de la misma estructura…
…Y líneas de fractura que van apareciendo en muchos de nuestros
equilibrios que parecían más logrados.
Empujes de la  sin Razón
y fragmentos propios del Sin sentido,
venidos de lo Inconsciente,
hacen Síntoma,
adentro de la misma Estructura.
Perturbando estos propósitos,
y haciendo que tropiecen
muchas de nuestras razones de costumbre.
Para eso que cuenta.
Para las cosas que cuentan,
no nos es necesario
ni  hace falta,
pensar en  generalidades abstractas
para poder captarlas.
Ni ponernos a buscar frases memorables
para poder comunicarlas a otros.
Las cosas que de verdad nos importan,
nos van involucrando casi sin que nos demos cuenta.
En algún lugar sabemos de sobra que son genuinas.
Entonces no precisamos ponerles adornos,
disfrazarlas para la ocasión
ni andar agregándoles largos preámbulos.
Porque  van saliendo espontáneas,
y tienen la apariencia tranquila
de lo común  y de lo sencillo.
Será por eso
que a medida que van surgiendo,
no se les ocurre
que van a llegar a sernos tan importantes.
Ni tienen idea  que van a perdurar
casi para siempre
en nosotros.
 No  por convicción sino para que la escuchen
Hay una clase de subjetividad
que se empeña en decir las cosas no por  convicción
sino por el hecho de que le parece que queda bien que los otros
las escuchen, las repitan y las crean..
…entonces se la pasan enunciando “integridad moral”, “bienaventuranzas futuras “,no para ahora, sino para más adelante.
Esta Subjetividad que les digo,domina casi a la perfección
la sabiduría cínica de hacer pasar sus mentiras cambiantes
y su deshonestidad extrema,
como si fueran acciones desinteresadas
y casi altruistas,
que hacen para bien de todos los Otros.
“Muy Interesante “.
Están los que dicen “qué interesante” y siguen nomás
haciendo lo suyo como si tal cosa.
Otros saben que lo tienen al lado pero no le llevan el apunte.
Pero también están los que directamente dicen que es pura
ilusión pre científica y que no existe.
Es que la escición de nuestra Subjetividad
entre cosas del Inconsciente y  y predicados de la Conciencia,
produce entre otros asuntos,
deslices,discordancias, equívocos, malos entendidos,
entre esto que hacemos ,
eso que en alguna parte sabemos,
y aquello otro que parecemos pensar muy seguros.
Quiero decir,que es bastante frecuente,
que nos movamos rodeados de representaciones falsas,
hechos distorsionados,
tomas de conciencia sin fundamento .
De modo que las realidades compartidas nunca se nos presentan
puras, enteras ni del todo completas.
Así es posible que alguna cosa que andaba por ahí dando vueltas,
se nos imponga como la encarnación de este ideal,
de eso otro presupuesto ,
de aquella equivalencia que trae al presente una idea lejana y abstracta.
Entonces , muchos de nuestros vínculos sociales
pueden llegar a cobrar vida ilusoria,
en casi todos los objetos que usamos…
…hasta el simple hecho de comprar alguna cosa en la tienda de enfrente,
puede producirnos la curiosa convicción (casi delirante)
de entrar en posesión directa y exclusiva,
de cierto bien muy apreciado
o de una bella cualidad cualquiera.
Como si fuera en sí misma algo inmediato…
…la encarnación instantánea de alguna cosa o de algo…
que sólo parecería depender
de la extensión de cada ambición
y del tamaño de cada billetera.

52 Vistas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

facebook

Twitter

WhatsApp

e-mail

Linkedin

Google+

Buffer

Digg

Reddit

StumbleUpon

Tumblr

Imprimir