Fantasmas y Dialectos.

Escrito por Eduardo M Romano el . Posteado en Para Leer, Textos & Letras, Uncategorized

Claudicaciones identificatorias.
Existe una subjetividad que parece moverse con un andar etéreo
y una clase de pensar,
que está a medio camino entre la abstracción refinada y el puro divague.
Es capaz de capturar sin dificultad la atención de quien  la mira y la escucha.
Porque atesora conocimientos de sobra acerca de cómo  provocar
en los  otros, oportunos impactos,
que van implicando aunque no quiera,
al que tiene enfrente.
Pero lo que no se nota son esos marcados
desniveles que se van dando en sus estados de ánimo.
Y las claudicaciones identificatorias que lo atormentan.
Entonces va perdiendo compostura y semblante.
Aparecen gesticulaciones que no estaban y apuros del todo
innecesarios. Mientras se va fugando buena parte de la
magia y el encanto.
De modo que , de protagonista excluyente,
se convierte en actor de reparto,
de razones perdidas
y motivos ocultos.

Llenos de magia y de este mundo.

 
No vayan a creer que esos sentimientos duran mucho
más que un instante.
Su intensidad es tan fuerte como corta su duración en el tiempo.
Son una especie de magia inesperada
para los que pueden vivirlos de verdad.
Quiero decir, respetándolos para tomarlos tan en serio
como en la infancia hacíamos con nuestros juegos…
…y no porque se los haya visto en otros.
O por tenerlos leídos en alguna parte…vistos de reojo
o escuchados al pasar por algún lado.
No digo que sean algo  excepcional ni  extravagante.
Porque nada tienen que ver  con lo místico.





Posesivas y llenas de asfixia.

Esa frágil fortaleza,
 desde un principio , estaba condenada.
Porque tanto entredós
 que reniega de todo de lo afuera…
…tanto ida y vuelta en espejo…
tanto abuso de las duplicaciones perfectas
y de los espejamientos  tan simétricos como
 incapaces de tolerar el corte o el punto de fuga ….
..Más tarde o más temprano,
comienzan llenarse de insoportables excesos,
 laberintos que asfixian
y  desmesuras que jamás son capaces de encontrar la  salida.
Quiero decir, saturaciones  y desmesuras,
que terminan fragmentando 
 completudes  excluyentes
 que casi siempre van aferradas
 a letales precondicones y sobre exigencias .
Esas que son tan propias de las pasiones
gemelas, posesivas y narcisistas.

Ese Parloteo.

A medida que iba hablando,
al principio uno como que se iba perdiendo.
Pero enseguida venían el sopor y las ganas de salir corriendo.
Porque en medio de ese parloteo
tan prolijo y llenos de reciprocidad y mesura,
uno tenía la captación inconsciente
de los atroplellos, el ultraje y los malos tratos
que ese personaje (tan ecuánime y puntilloso)
sometía a cada uno de sus enunciados, dichos y palabras.
Porque más allá de las apariencias,
no hacía otra cosa que faltarles todo el tiempo el respeto .
Tratándolas como si fueran simples rótulos de las cosas.
Como dando por sentado
y en forma inapelable,
que carecían por completo de forma,relieve,
densidad..
…y hasta de cierto poder de iniciativa y encantamiento,
capaz de capturar a un Deseo,
con algunos de esos Fantasmas
que casi siempre
lo acompañan.






Si el Sueño guarda un secreto...

Al analizar los sueños, es preciso cuidarse de la fascnación

 que con mucha premura,
 es bien capaz de imponernos cada percepción alucinada. 
Que con sus nítidas presencias y pregnancias , 
casi no dejan espacio para el reparo ni lugar para la duda.
Pero Freud insiste en que no cabe buscar secreto alguno 
por “detrás “, ni “oculto” en supuestas profundidades trascendentes.
Porque el imperioso secreto se juega a cada fracción de segundo
y todo el tiempo,
en aquello que se desplaza , condensa, figura y no cesa de sustituirse.
En esas topologías imperiosas
enfrente mismo de la mirada y de los ojos.
Cada fragmento se juega en la incesante
extensión de los  bordes , los pliegues y las superficies próximas.
De modo que no existe núcleo oculto
ni traducción simbolista ni directa que valgan…
…Si el sueño guarda un secreto,
sólo cabe buscarlo en su forma.




A medio camino.

 
Como si un plan secreto y oculto,
se activara en su contra,
aquello pensado para andar fácil
y llevarlo tranquilo a buen puerto…
…a medio camino se daba vuelta
y empezaba a enredarse con el obstáculo y la desesperanza.
A su vez la música bajaba de tono y casi
que dejaba de escucharse.
En cuanto a las palabras,
parecían perder su condición de memoria compartida.
Entonces se quedaba solo,
y encaramado sobre algo incierto…
…balbuceando metáforas cuyo destino
era perderse
y caer en el olvido.
Para él , eran memorias y caricias
 venidas de las entrañas
las que ya no estaban
porque se habían ido
y él ya no se sentía capaz de encontrarlas. 

        




Un vértigo incontenible.

La pregunta es cómo ese pensar común y corriente,
que de extraordinario no tiene nada,
se nos presenta en el soñar,
bajo la forma de un vértigo incontenible de imágenes
 tan inverosímiles…
que no dejan de imponernos
 sus presencias alucinadas y extrañas.
Hechas con el apuro y la velocidad de la certeza.
En esas imágenes que parecen puro capricho,
alocado y exhuberante…
…una especie de elogio al sinsentido..se juega mucho
de lo más entrañable de cada uno de nosotros…
..algo que involucra un Deseo inconsciente ,
reprimido y al acecho…
que fue apenas rozado…
..y aceptó sin dudar el convite.

Una curva del tiempo.

Manteniendo una distancia prudente,
sentía que las cosas conservaban
su equilibrio,
y que él,
a pesar de ciertas sacudidas y turbulencias,
todavía era capaz de manejarlas.
Pero todo cambiaba en forma abrupta,
cada vez que a alguno
se le ocurría la mala idea de forzar el encuentro.
Pasándole por encima al fantaseo propio de la espera
y apurando el mientras tanto
con palabras huecas
que no sonaban más que a falsedad y artificio.
Porque un umbral entonces se rompía..
…y la.magia se quedaba perdida en algún sitio…
…Y créanme que absolutamente todo,
a partir de ese momento,
parecía estar a contramano,
fuera de lugar,
desprovisto de sentido,
desfasado de su eje,
o perdido para siempre
en alguna curva del tiempo.
Cambios de eje.
Cierta circularidad quedaba flotando en el aire,
después de cada encuentro.
Porque eso que había sido dicho primero
y parecía que uno lo había captado al pie de la letra,
y de lo más conciso y perfecto…
al cabo de un tiempo,
(sin poder saber uno los cómo, los por qué ,
ni los hacia dónde…)
..cambiaban su eje.
Y abrían las compuertas a los sentidos retroactivos.
Y a las interpretaciones otras.
Que no tardaban en multiplicarse
en los tiempos segundos.
Esa experiencia
Vivir esa experiencia fue terrible. Y el solo hecho
de hacer cualquier intento por evocarla,
por más que fuera leve
o caminara por una lejana periferia…
…amenazaba con derrumbarla.
Le resultaba intolerable
 la sola idea de que comenzaran a aflojarse
los rígidos nudos,
las bien anudada mordaza y las infranqueables amarras…
porque temía caer en ese extravío ,
que podría llevarla a una especie de locura sin vueltas…
o vida desprovista de  sentido.
Pero mientras eso reprimido
permanecía mudo e inaccesible a la palabra,
cada uno de sus fragmentos sustitutos no dejaban de aparecérseles,
durante el día, en el atardecer y en cada madrugada…
…como expectativa ansiosa ,premonición certera,
o temor por lo venidero.
Réplicas, por el momento indescifrables,
de aquello vivido
cuando aún no había ningún nombre,
y todavía no estaban las palabras.

Ya eran la misma cosa.
Una buena parte de sus deseos
y bastante  de sus angustias,
las había ubicado en una mezcla
de lo más extraña
de genialidad, idea delirante y proyecto de vida.
Se ocupaba de todo aquello que de él se esperaba.
Me refiero a que nada podía uno reprocharle ni cargárselo
a la cuenta de la dejadez, la desidia ni la parsimonia.
Pero cuando llegaba el momento del día en el que lo abrumaba
el impulso de entregarse por completo y hundirse hasta
las narices adentro de eso
 que ya daba lo mismo
 ponerle el nombre de anhelo,
tempestad o tormento….porque ya casi  que eran la misma cosa…
….El cuerpo se fragmentaba en diez pedazos, la cabeza se daba vuelta,
el corazón le quedaba relegado en alguna otra parte…
…y créanme que no había reto de la Razón , llamado a la mesura
ni promesa de un porvenir más propicio , que pudieran ser capaces
de disuadirlo.
Porque más allá de todo entendimiento,
en esos momentos precisos de cada día,
empezaban a ser lo mismo,
él y su locura inmediata.
Poblada de fantasmales , precisos y entrañables secretos.
Lo contínuo se tropieza.
La Razón puede darse perfecta cuenta
y hacer el intento de manejar a la perfección
los pormenores del asunto.
Porque sabe que todo es pura fantasía y que es
imposible que eso ocurra.
Pero cuando al Inconsciente se le da por plantarse..
..a la calma le da vértigo.
Lo contínuo se tropieza.
Aquello otro que daba gusto mirarlo cuando estaba junto, se fragmenta.
Eso otro que iba derecho, empieza a doblarse sin remedio.
Y hasta las firmes palabras y los sólidos argumentos
 se va quedando vacíos
mientras se les  van cayendo
una atrás de la otra,

cada una de sus letras.

Fantasmas y dialectos.
No hay descripción detallada de las propias ideas
sentimientos o estados del ánimo. Tampoco existe
el recuerdo puro , preciso y absoluto, de esa cosa o de tal otra,
porque de algún modo siempre va ligado a otras cosas.
Poco valen las palabras prestablecidas
que, como si fueran comodines,
se acomodan siempre a éstas o a aquellas otras circunstancias.
No sirve practicar los enunciados
para decirlos más convenientes , cuando parezca  más correcto.
Tampoco vale prefabricar los dichos  ,
para que conmuevan   a una hora precisa
Porque algo venido  de lo inconsciente
 quiebra a su modo,
la rigidez de muchos contornos.
Entonces, ciertos detalles precisos ( y no cualquier otros),
comienzan a resquebrajarse,
en esos instantes puntuales
en los que un Deseo cobra vida
y acciona los dialectos y los Fantasmas
que todos llevamos dentro nuestro.
Las inútiles fórmulas infalibles.
No era feliz con el curso que habían tomado
los acontecimientos de su vida.
No le gustaba en absoluto esto que debía enfrentar ahora.
Ni el supuesto destino, que según le decían,
estaba esperándolo un poco más adelante.
Porque no faltaba el buen consejo,ni la fórmula infalible.
Pero por  cierto que a él le resultaba intolerable eso de
 de obligarse
a sí mismo y conciente,
a ahogar por decreto el conflicto,
cosa de estar tranquilo y contento.
El remedio no servía, porque las tramas y sus desenlaces,
nada tenían  de natural, asegurado ni autoevidente.
Al contrario, créanme que estaban llenas de deseos genuinos,
grietas, contradicciones
magias,mandatos, goces, maleficios
y autoengaños.
Aliado o traidor imperdonable.
Uno puede andar diciendo más y más cosas …
esforzarse y pensar para sus adentros…
…o andar desparramando por el aire,
eso que supone  que motiva, enciende o tracciona el propio  Deseo…
y sin embargo,no dar jamás en la tecla
 ni acercarse con un mínimo de decoro al blanco…
Aliado, cómplice, partenaire, protagonista,
 ,mediador, adversario o quizás, traidor imperdonable….
…tantas cosas puede hacer la imaginación
 con nosotros mismos o con algún otro,
 cuando rondan Fantasmas
que no dejan de bailar,
y pasar  letra,
suavecito en el  oído.
Insabido y oculto.
De aquel sueño, despertó en medio de la turbación
y el desconcierto que sólo es capaz de provocarnos
algo íntimo, secreto y entrañable.
Que en algún lugar sabemos nuestro,
y que  nos pertenece
 pero que la mayor parte del tiempo,
está insabido y oculto.
No entendía muy bien de qué se trataba,
ni a qué cosa tan personal
 le apuntaba el asunto.
Pero lo invadió,
inexplicable pero indudable,
 la idea  que aquello ambiguo y poderoso
,podría llegar a tener algo de bueno
si no se dejaba arrastrar por el susto.
La cosa no iba a ser sencilla.
Esto él ya no tenía cómo ni por qué saberlo,
pero a eso que había empezado a agitársele por dentro,
no le esperaba un derrotero fácil ni un porvenir sencillo.
Buena parte iba a resultar retocada, omitida,desmembrada
o vaciada de fuerza
hasta volverla estéril y del todo inofensiva.
Persistencias.
En su caso, el darse cuenta le llegó sin aviso previo,
en un lugar impreciso
y en una ocasión
que bien pudo haber sido otra cualquiera.
Quiero decir, que de mansa, cómoda, predecible
o tranquila, tuvo poco y nada.
Porque fue pura sorpresa
 eso de poder sentir de pronto,
que eran del todo innecesarias
estas persistencias que cargaba en sus espaldas…
…Que a la tempestad tan segura,
era posible eludirla…
..y que la catástrofe y la amargura,
no tenían por qué sobrevenir,
si se abandonaba a soñar…vertiginoso…incoherente..
..sin necesidad de premeditación,permiso
ni conjuro.
Contingencias que involucran.
Hay ocasiones en las que ciertas contingencias,
se nos van enhebrando como aferrando
 el infortunio y la desgracia
Así la vida es capaz de involucrarnos en cuestiones
y en asuntos que ni siquiera imaginábamos…
..Entonces nos ponemos a deambular
 cómo a los tumbos,
perdidos,sin ancla , proa ni horizonte
Tropezando a ciegas con tantas cosas
y ahogando en el camino
gritos imposibles de voz…
…y letras ya incapaces de palabra.
Sin espacio para la congoja ni el perdón tardío.
Se propuso buscarla,
aunque era conciente de que la oportunidad
del encuentro,
se había esfumado hacía ya mucho tiempo.
Y que entre uno y otro recuerdo, ya no había
espacio ni tiempo para la congoja
ni el perdón tardío.
Las voces del desaliento no paraban de susurrarle
 al oído.
Incluso la Mesura, tomada de la mano con la Conciencia
le aconsejaba hacerle  caso al Recato,
y no exponerse
al fracaso iba a ser seguro.
Pero por nada de esto que les digo,
se dejó llevar ni le hizo caso.
Corrigió  los presupuestos y dejó de lado los presagios.
 el orgullo falso.
Sólo así pudo sortear las astucias traicioneras de adentro
y las inercias irrevocables que suelen acompañarlas afuera.
Una fatalidad más bien razonada.
Ya se le había hecho costumbre  y sentirse dividido
entre la parsimonia de la costumbre
y la incierta aparicion de algo nuevo en su vida.
En su caso, el sacrificio cotidiano y la fatalidad más bien razonada
no perdían ocasión para susurrarle que por ese lado
el camino era seguro y la empresa de lo más razonable.
Pero otra vez, más sutil y apenas descifrable
dejaba entrever que el riesgo, la gracia y el deleite
había que buscarlos
en alguna otra parte.
Quiero decir,
una que no se deja persuadir así nomás al supuesto sacrificio
ni se entrega muy fácil al sopor que van instalando la inercia y la costumbre.
No vuelven idénticas,enteras ni de la misma forma.
Las memorias ,cuando emprenden sus retornos,
no  lo hacen enteras, idénticas ni de la misma forma.
En los asuntos de las Subjetividades
es imposible la duplicación exacta y transparente
de algo acontecido.
Entonces , hay lugar para unas memorias
que vuelven parecido.
Pero también para esas otras que se acomodan un poco
menos a nuestra expectativa…
..Y no me olvido de aquellas otras 
que tienen por costumbre
desairarnos
cuando se nos presentan
borrosas, desprolijas
sin  y llenas de sospechosas lagunas.
La vigilia hace un alto.
Existen momentos en los que la vigilia
intenta hacer un alto en el camino.
Como queriendo darse a sí misma
tiempos en suspenso
y espacios que consientan mantenerse inestables
por un rato.
Entonces, un Deseo imprevisto,
puede que irrumpa desgarrando al argumento mentiroso
y a su inercia cómplice.
Las cosas van sucediendo de tal modo,
que al rígido mandato y a la intriga inabordable,
no les queda más que apurar la fuga…
…Entonces puede que algo
muy distinto cobre vida
y empiece a respirar dentro nuestro.
Eso incapaz de rozar algo concreto.
ya no me interesan las argumentaciones
excesivamente abstractas pero incapaces
de rozar algo concreto.
Prefiero tomar distancia tanto de las razones narcissitas
como de sus motivos autocentrados.
Ya les presto muy poca atención a las tramas artificialmente forazadas.
 Tampoco les hago mucho caso a esos asuntos demasiado
predecibles, que aseguran tranquilos desenlaces.
Creo que también aprendí a reconocer
algunas de esas formas tan particulares
que tiene la ambigüedad para

inducir la sospecha e

introducir,
como quien no quiere la cosa,
a la mentira y al engaño.
“Cómo no”…”Faltaba más…”
Andaba por la vida  intentando complacer a todo
el mundo. Diciendo que “Sí”, “cómo no “, “faltaba más “…
a cualquier asunto o pedido, por estrafalario
que fuera. Como adaptándose sin chistar y de buena gana
a esta o aquella otra circunstancia.
Con el paso del tiempo, esto lo iba metiendo en más de una
complicación y en innumrables bretes…Porque eso de ser
absolutamente comprensivo y automáticamente amable
y complaciente por las dudas…..despuúes se le venía en su contra.
Quiero decir, que esto de no importunar jamás al que tenía adelante,
forzando simetrías y reciprocidades falsas…tarde o temprano,
le pasaba factura y cobraba su precio.
A veces bajo una forma muy particular de sentirse agobiado…
…llendo de obligaciones inconexas,y compromisos impostergables.
…con la profunda desdicha de no saber a qué le apuntaba
ni qué cosa mínima él quería.
Empezó a tratarla de usted a la audacia.
No es que lo hubiera querido de ese modo,
pero las cosas se fueron encadenando a sí mismas.
A los propósoitos y a los argumentos,
los seguía teniendo bien claros.
A los motivos,y las razones, créanme que aún hoy
(después de tantos años) podía recitarlos uno por uno
y casi de memoria.
A la tenacidad la llevaba adentro.Y lo que se dice persistencia
tenía de sobra…
…El problema era que ya no podía soñar como antes,
ni dejarse llevar por el vértigo,
apostando a la audacia.
Entonces los días se iban poblando de unos preámbulos,
que al atardecer languidecían
y por la noche ya no podía saberse a qué lugar
se habían ido,
ni por dónde debían uno  salir a buscarlos.
En cuanto a la rebeldía, cuando llegó el momento,
se fueron encargando
el Olvido y la Complacencia,
bajo la atenta mirada
de una Vigilia contínua.
Quería saber pero no tanto.
Tuvo la sensación, que las cosas se le habían
escapado de las manos…porque él quería saber…
…pero no tanto.
Buscaba la cercanía…pero no hasta el extremo de rozar
la incomodidad de un pegoteo…
…le interesaban los misterios, pero sin tener que llegar a ese borde
tan horrible en donde ya no quedara ninguno.
Sentía en lo profundo,
que una parte del encanto debía poder permanecer sin explicarse del todo.
Y que algo de la intriga y el misterio,
debían poder sostenerse en el medio de la trama.
Cosa de no traspasar ese punto irrevocable,
en el que una intimidad que estaba bien oculta,
explota de pronto. Brutal…absoluta…explícita…
..Y ya es demasiaso tarde tanto para apartar la Mirada
como para irse a un otro lugar,
o a alguna otra parte.
Agarrada lo mas fuerte de la más estricta vigilia.
En ocasiones, cierta convicción acerca del presente,
parece apoyarse en argumentos tan seguros de sí mismos,
junto a ideas que dicen saber muy bien para qué y hacia dónde van
porque se aferran por completo a la más estricta vigilia,
manteniéndole el rumbo fijo a la conciencia.
…Digo que esta clase de convicción , que se contenta en expulsar
a la imaginación
y en aborrecer el fantaseo….apura una atención empírica
que sólo parece conocer el tiempo presente.
Así acostumbra caer en curiosos deslices , inoportunos olvidos
y tendenciosas desmemorias…
respecto de aquello que en otras épocas  y momentos
podrían haber sido….cuando no teníamos tan grabada
la mueca vana ,rígida y altanera de eso tan reprimido.
…Cuando solíamos ser más indóciles y esquivos…
y  le rendíamos menos culto al formalismo
,permitíamos que nos visitara más seguido la turbulencia,
y le hacíamos más espacio al misterio
que al arrepentimiento.
Les encontrábamos mas el gusto a los proyectos
de futuro incierto ,
que a los inoportables expedientes
de cumplimiento  seguro.
Disfrutábamos mucho más las Furias de lo incierto,
que la calculada parsimonia
de todo eso que al final,
no llega a ningún lado
porque termina quedando quieto,

en algún lado del camino.

Era lo que menos necesitaban.
No tenía caso andar explicándoselo a todo el mundo.
Porque la cosa era entre Él y Ella.
Porque sus encuentros breves y elusivos,
estaban cargados de consecuencias
Él y ella no eran ingenuos y conocían de sobra los riesgos que corrían.
Los murmullos, el  qué dirán, las muecas cómplices que vendrían
junto a a las sonrisitas cobardes.
Sin olvidar los argumentos pueriles ,
que no iban a tardar en derramarse
acerca de su estar juntos
cuando les viniera en gana.
Sabían lo que tenían.
Poco les importaba el lugar.
Menos aún la cronología.
No pretendían la aprobación de nadie
y tampoco necesitaban el permiso de ninguno.
Ella y Él se querían.
Y créanme que lo que menos necesitaban
era una comuidad de creyentes.
Algún rastro acerca de los hechos y sus fracturas.
La trama debía tener algún centro.
Pero por cierto que no era accesible a los sentidos
ni mucho menos explicito a la mirada.
Pudiera ser que a su paso fuera dejando unos pocos
indicios borrosos.
Algún rastro acerca de cómo pudieron encadenarse
los hechos , los deseos, las fracturas y las circunstancias.
Quizás el indicio de una voz inoportuna…
…o la aparición momentánea de algo
que debía permanecer oculto.
Créanme que esa Escena parecía estar toda
hecha para el asombro y la contradicción
que despertaba en cada uno de nosostros.
Porque nuestras consabidas categorías , al fin de cuentas
nos resultaban inútiles.
Porque a todo nuestro furor de simetrías explicativas,
no tardaba en darlo vuelta…
… Y entonces las palabras vacilaban
cada vez en que algo que había sido dado por ido,
retornaba , pero algo distinto.
Contradictorio y vehemente,
envuelto en esa tan peculiar
y cautiva extrañeza.
Esos vacíos ineludibles y extremos.
Bordes, pliegues y desfiladeros.
Algunos pocos trazos firmes , por este lado
y muchas yuxtaposiciones, ambiguedades,
vacíos y tachaduras
por aquellos otros.
Algún extremo
 que va cobrando intensidad y multiplicando
consistencia….pero siempre en cercanía con esos vacíos,
ineludibles y extremos,
con los que nos es preciso trabar lucha
para que nuestras más íntimas historias
puedan ser capaces de dar comienzo
e ir sosteniendo su marcha.

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