Intrépidos en Primera Persona.

Escrito por Eduardo M Romano el . Posteado en Para Leer, Textos & Letras

Sólo con el correr del tiempo
aprendemos a atesorarlos ,como se hace con lo más preciado.

Los evocamos en soledad para convertirlos
en cómplices impostergables
de las que habían sido nuestras más entrañables travesías.
En ellas el tiempo podía estirarse,
permanecer quieto, dar media vuelta
o correr rápido hacia alguna otra parte,
según nos diera la gana.
Éramos los conquistadores indiscutidos
de los lugares más remotos
Perder no era un asunto que importara.
Porque estábamos seguros
que eso que se ausentaba,
iba a reaparecer
por alguna otra parte.
Ni qué decir de aquellas palabras secretas
que teníamos a buen resguardo,
para hacer aparecer
aquello que para los otros estaba oculto.
Sorteábamos los peligros más insólitos.
Las caídas nos tenían sin cuidado.
Porque era de lo más fácil detenerlas
y salir volando para otra parte.
Héroes invencibles.
Intrépidos en Primera Persona,
de un jugar en el que absolutamente todo parecía posible.
Porque a la magia podíamos  invocarla en un abrir y cerrar de ojos…

o encenderla con un giro de las manos.
“…El niño juega siempre a “ser grande”,imita en el juego lo que le ha devenido familiar de la vida de los mayores.
“No hay razón alguna para esconder ese deseo.Diverso es el caso del adulto. Por una parte ,de él se espera que no juegue ni fantasee,
por la otra, entre sus deseos hay muchos que se ve precisado a esconder…su fantasear lo avergüenza por infantil y por no permitido.”
(S.Freud. ” El creador literario y el fantaseo” O.C.)

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