Suposiciones Vanas

Escrito por Eduardo M Romano el . Posteado en Para Leer, Textos & Letras, Uncategorized






Prefiero tomar distancia.



Ya no me interesan el rígido argumento
ni la explicación abundante pero incapaz
de rozar algo concreto.
Prefiero tomar distancia de las posturas narcisistas
y de su lógica autocentrada.
Le presto muy poca atención a lo consabido,
que siempre asegura un apacible desenlace.
No me caen nada bien 
las destrezas y las astucias
que saben cómo desplegar algunos
para introducir lo ambiguo,
que le abre la compuerta al engaño,y
y es capaz de elevar a la mentira
como si fuera una certeza probada yy segura.
Me parece que también aprendí a reconocer
la insalvable distancia
y el inapelable desapego
que pueden producir
la cercanía fingida
y la palabra falsa.






Postergaciones.

Tanto se había esforzado en mostrarse 
de lo más razonable, recitando los preámbulos,
anteponiendo uno por uno los prefijos,tomandose el tiempo
para los recaudos
y dándole lugar a cada excusa y postergación
que viniera al caso y tuviera más a mano…
…que al final de cuentas la realidad se le plantó
como suele hacerlo.
Tenaz e Inapelable.
Quiero decir, que las fichas se le fueron cayendo
todas juntas,como si hubieran estado esperando en fila,
para aparecer en los lugares menos oportunos
y en las ocasiones menos precisas.
En esa vorágine a  la que se vio empujado,
ya no hubo espacio ni tiempo
para razonar de este lado,
para postergar por el otro.
Porque el Hartazgo se puso a hablar con la Desmesura
y cuando llegó el momento,
también el Límite dijo presente.
Y créanme que ya no hubo más lugar
para huirle al  Ahora,
estirando indefinido el Suspenso.






Detalles relevantes.

Tenía la habilidad poco común
de poder dar casi siempre en la tecla 
de algún asunto que involucrara 
a un otro.
Lo hacía con sólo echar un vistazo de lo  más
intenso y profundo
a los detalles anodinos e incongruentes.
Así era capaz ,poquito a poco,
de ir capturando
lo relevante partiendo de lo que parecía banal
o accesorio.
Así por ejemplo, podía empezar intuyendo el “quién” ,para luego
concentrarse en los “por qué “, los “cómo ” , los “para qué ” y los  ”en qué modos”.
Eso sí. Siempre confiaba en los detalles, los equívocos,
los deslices
 y todas las cosas minúsculas que se iban presentando 
como quien no quiere la cosa.
Era del todo implacable en eso de prestarle una refinada atención
a lo ambiguo,
y estar preparado para lo incierto.
Así se obstinaba en su trabajo
de enlazar lo engañosamente nítido, transparente y visible…
…con aquello otro
caprichoso
 latente y esquivo.







Escenas ritualizadas.

La vida cotidiana se le había transformado
en una especie de rutina que ya habían aprendido
a repetirse a sí misma
hasta el mínimo detalle.
Sentía que lo abrumaban Escenas que ya no
controlaba en lo absoluto.
Pero que , con el paso del tiempo
y a fuerza de Costumbre,
había aprendido a sentirlas como propias.
Por más que se diera cuenta 
que lo colocaban en una posición
rígida e incómoda.
Escenas ritualizadas,
compuestas por imágenes consabidas
y Palabras ya incapaces de sorpresa.





Remolinos inciertos.

Una curiosa diversidad de fragmentos,
con bordes,pliegues y fronteras que parecen
ir juntas, correr paralelas o  que se ignoran.
También pueden cortarse sin ninguna clase de aviso.
Remolinos etéreos. 
Sentidos que ya habían sido dejados 
en le olvido. 
Y otros que ya estaban en el ocaso
, el desgaste
o el desuso…pero que de pronto cobran vida
 y adquieren
unas formas que antes no tenían.
Remolinos inciertos…paradojas inestables…
dinámicas de la Libido, el Deseo y los Fantasmas.
Que comienzan en un lado
y sorprenden por algún otro.
Alternando vacíos abrumadores
con presencias que no se explican.




Una realidad segunda.

Se había inventado un mundo paralelo..
..una especie de realidad inofensiva y segunda..
..sólo para usarla
en las ocasiones menos propicias 
y en las circunstancias más desfavorables.
Ahí el dolor ,
dolía menos…
..la suerte resultaba
mucho menos esquiva…
los vacíos y los remiendos casi que ni se notaban..
..Y hasta podía encontrarse
de pronto,
con quienes ya hacía tiempo
que no estaban.





No están escritos.

Entre las Subjetividades
es de lo más común y corriente,
que circulen y se nos impongan,
unos asuntos que no están escritos
y ciertos hechos
que ya todos conocen,
pero ninguno se propone nombrarlos.
Operan en lo cotidiano,
como una especie de eficaz telón invisible.
Entonces nadie tiene que sorprenderse
cuando a algo de lo más razonable,
le aparezca un borde alocado..
..que en el gesto más civilizado,
haya siempre un lugar 
para lo absurdo…
…o que muchas de las cosas
que dábamos por seguras, calmas y estables
se nos vuelvan de pronto
peligrosas, inciertas o inquietantes.








Un estiramiento del Tiempo.
Hay ciertos momentos en los que se nos
ocurre que aquello
nos va a seguir pasando,
será tan obvio y consabido,
que no vale la pena
siquiera nombrarlo.
Como si estuviera ligada ,
de la forma más lógica y consecuente
a eso otro que estuvo antes.
Pero ocurre ,bastante a menudo,
que las cosas se van como dilatando…
…y que eso que tendría que
suceder poco menos
que inexorable,
no acontece para nada.
Entonces uno tiene esa sensación tan extraña,
parecida a un curioso
estiramiento del Tiempo.
Como si las cosas y los asuntos,
en lugar de apurarse y resolverse en lo suyo,
se quedaran como  congelados.
Así , los encadenamientos
que venían  seguros,
se hacen inciertos… todo lo firme se dobla..
…y lo que venía directo da media vuelta y se hace inverso..
Entremedio aparecen
estos y esos otros sentidos,
para los que
tengan por seguro,
no estábamos preparados
ni por asomo.
Retornos
Para el yo de la vigilia,
todo retorno supone el reencuentro
con algo ya abandonado atrás en el tiempo.
Pero para lo Inconsciente,
“retorno “ no significa lo mismo.
Porque convoca la invención de algo
y la aparición de cierta diferencia.
Nada que ver con desenterrar algo
que estaba esperando mudo y quieto.
En la Subjetividad , una repetición puede
involucrar cierto inédito fragmento.
Cierta novedad que antes
no estaba
en ninguna parte.
Es que en el mismo movimiento
Inconsciente de Retorno,
bien puede crearse
aquello que no estaba
atrás en el Tiempo.

El Chiste y el Humor.

En el trabajo del Chiste, escribe Freud,
un pensamiento inconsciente resulta entregado,
en forma momentánea,
a un conjunto de precisas operatorias inconscientes.
Entonces se lo corta, desmenuza,desplaza y aplasta.
También se le sustrae el acento de este lado,
para ponerlo en ese otro.
A esta forma de decir, se la agiganta,
porque así convoca más sentidos.
Y a aquello otro se lo pone todo junto
en la misma bolsa y uno se mata de risa…
..Pero lo Cómico no se termina con el Chiste.
En las Subjetividades también está el Humor.
Y ahí las cosas son  bien distintas.
Porque entra en juego ese personaje
tan conocido.
Me refiero al Superyó,
que por un instante
parece mostrarse
tan comprensivo y benévolo.
Un Complicado Laberinto.
Desde hace un tiempo,
empezó a sentir su propia vida
como si fuera un complicado laberinto.
Porque cualquiera que fuera su lugar
en el espacio y el tiempo
en donde estuviera ubicado,
su sensación era siempre la misma :
estar ante un enjambre de caminos tortuosos,
que se cruzaban unos a otros.
En esos presentes absolutos,
no tenía la menor idea acerca de
cuál seguía derecho,
si esto o ese otro en algún punto , doblaban..
o cual de todos ellos podría terminar sin preaviso,
del modo más cortante y abrupto.
El asunto es que él no se sentía para nada
un observador frío, prescindente ni lejano.
Porque un Mandato ciego e imperativo,
que le venía vaya a saber de dónde,
le exigía eso que para él resultaba imposible :
tomar la decisión correcta,
en medio del laberinto y la turbulencia.
Unos Instantes.
Hay instantes cuyo rasgo más notable,
podría ser la escasez de sus manifestaciones
y su breve existencia en el tiempo.
Pero que , sin embargo, tiene el poder de marcarnos
para siempre.
Porque tienen el arte de poner juntos nuestros
Pasados y nuestros Presentes.
Y hasta de convocar Futuros que no existen,
para que se sientan cómodos y compartan la mesa.
Esos instantes no son otra cosa que bordes, pliegues
descentramientos,
que se van instalando dentro nuestro,
con el anhelo insobornable
y el capricho misterioso
de romper estos Mandatos
y quebrar esas Costumbres,
El desinterés compartido.
Durante años habían compartido el mismo Espacio
que se ocuparon de irlo llenando
con saludos protocolares,frases de circunstancia
y gestos de puro compromiso.
Quiero decir,
que en el fondo del asunto,
no eran más que dos desconocidos,
ella y él,
uno para el otro…
..que se habían hecho especialistas
en pasar el tiempo
descifrando su desinterés compartido
con miradas complacientes
y frases de cortesía.
Que no hacían otra cosa
que afirmar ,
una y otra vez sus Desencuentros.
Y garantizarles que nada Personal
,con nombre propio o distinto
iba a poder tener lugar entre ellos dos
ni a ponerse nunca en juego.
Algún otro.
No hay Subjetividad humana posible
sin la presencia empírica, fantaseada,
presunta, sospechada, ilusoria o simbolizada
de algún otro.
Horizonte necesario y triangulador imprescindible
que nos rescata
tanto de las peligrosas confusiones
de un yo dulzón pegado
 a un objeto empalagoso…
…como de uno que otro
 ácido embrollo
que ese  mismo yo,
como en espejo,
es capaz
de producir,
con alguna media naranja.
Un relieve compartido.
Bien puede haber una proliferación de espacios comunes
que sin embargo parecen hechos como para
reforzar las distancias,
potenciar los equívocos
e impedir que tengan lugar
ciertas Escenas
ligadas a la invención ,
la empatía y la diversidad genuinas
que puedan surgir entre nosotros.
Es que en los asuntos de la Subjetividad humana,
una geografía común
o un relieve compartido,
bien pueden ser usados
para instalar diferencias,estirar las distancias,
dar por descontadas
cosas que no existen
y tratar al murmullo
como si fuera Palabra certera.
Muchas veces alejarnos más de quien tenemos al lado,
para dare otra vuelta de tuerca
al Malentendido y a la Sospecha.
Entonces se van creando esos espacios corrosivos
y cotidianos
en los que resulta poco menos que imposible
no preguntarse ¿qué querrá en verdad ese otro
detrás de ese rostro amigable y sonriente ?
Cualquier cosa por repetirlo.
Créanme que él hubiera dado cualquier cosa
por repetir ese momento
en que pudo , al fin,
reconocer un Deseo como propio y genuino.
Cosa de ganarle a la costumbre ,
dejar a un lado la parsimonia
y burlar, por una vez,
el ritual del aburrimiento.
Hubiera dado cualquier cosa
para que se diera de nuevo
aquello que le pareció que podía llegar
a abrir una brecha
entre algo propio
y toda esa otra trama hecha de enredos inoportunos,
torpezas confusas
y decisiones fuera de tiempo….
…que no hacían más que convocar a sus
espectros más grises,
inapelables y rotundos.
Intercalando prefijos.
Tanto se había esforzado en mostrarse
de lo más razonable y ecuánime,
recitando prolijos preámbulos,
intercalando prefijos
y dándole lugar a cada excusa y postergación
de las que pudiera echar mano…
…que al final de cuentas,
la realidad de las cosas
se le terminó plantando adelante,
firme, tenaz e inapelable.
Quiero decir, que las fichas se le cayeron
todas juntas
como haciendo fila, una detrás de la otra,
en los lugares menos propicios
y en las ocasiones más inoportunas.
En esa vorágine incontenible
a la que de pronto se vio arrastrado,
ya no hubo tiempo ni espacio
para dar más razones vanas.
Porque el hartazgo se puso a hablar
con la Desmesura
Y cuando le llegó el momento,
el Límite también dijo presente.
Y no hubo más lugar
para escaparle a la definición,
ni para estirar, indefinido,
el suspenso.
Una especie de asfixia.
Llevaba una vida de lo más predecible
y aburrida.
Y no era porque no le pasaran cosas como
nos pasa a todo el mundo.
Sino más bien porque se aferraba empecinado
a la idea de que no era más
que una especie de triste marioneta,
que andaba por la vida
sin Deseos , Anhelos ni intenciones propias.
Como si se estuviera moviendo al ritmo de un guión
de lo más estricto e inmodificable.
Una especie de asfixia
en la que todo ya estaba decidido de antemano.
Sin lugar para ponerle un punto,
una coma,
o por lo menos,
algún signo de pregunta.
 Cuando el Narcisismo toma la delantera.
Mantener dibujada en el rostro
la sonrisa más amable
responder que sí, cómo no, por supuesto,
a cualquier cosa que sea,
o aún antes de que se termine la pregunta….
…acomodar lo más rápido que se pueda
el propio semblante
a lo que se supone entrever en otro rostro…
..no significa
automáticamente respeto por el de enfrente.
Porque cuando el narcisismo toma la delantera,
uno no puede dejar
de andar anticipando y saludando
en algún otro
todo lo que ya conoce,
sabe y espera.
Toda clase de vueltas.
Tenía por costumbre darle toda clase de vueltas
a todos sus asuntos.
Por ejemplo, se repetía a sí mismo
si era o no conveniente decir, pensar o hacer tal cosa…
…si tal vez no hubiera correspondido tomar aquél otro camino…
o acaso cederle la iniciativa a ese otro,
para minimizar los  posibles riesgos y acechanzas….
…si no sería oportuno repasar otra vez cada detalle…
..si era estrictamente seguro que todo estaba ajustado a la norma…
..o si se le había escapado con el apuro algún  punto débil
o un enlace flojo …
Las dudas, las variaciones y los cabildeos
le iban haciendo fila
para terminar amontonándoseles
unos con otros.
Si al fin de cuentas,
tomaba la decisión de hacer algo…
…la meta se le había corrido 
o directamente ya no estaba.
No hay equivalencias estrictas.
En las Subjetividades no hay ,
que yo sepa, estrictas equivalencias
ni encajes perfectos
entre las realidades simbólicas y las empíricas,
,los lazos sociales
y cada yo singular
 con sus deseos y censuras irrepetibles.
Si las cosas son de este modo,
no conozco persona
que pueda indentificarse
enterita ni por completo
con sus propias posiciones simbólicas
ni con sus repertorios sociales.
A lo sumo uno podrá ser más o menos parecido..
..o bien guardar y tener que soportar
una mayor o menor  distancia
con este Ideal, ese Nombre
y aquél otro Mandato,
que nos conocen de sobra
y no dejan de invocarnos…
…Por el problema de las Distancias afectivas,
empíricas y simbólicas,
no se aflijan ni se preocupen más de la cuenta.
Porque yendo de un lado para el otro,
de esos asuntos,
saben bien cómo  ocuparse
la Censura, la Libido y los Fantasmas.
Espera
Era obvio que él tenía
otra clase de expectativas.
Y que las palabras de ella
si bien aclaraban el asunto
con explicaciones bien fundadas
que se ajustaban
objetivamente a los hechos…
…por otra parte lo llenaba
de una enorme desilusión.
Porque no guardaban ninguna
proporción con todas las expectativas,
embelesos, y artificios que él se había hecho.
No tenía duda
que las explicaciones de ella
eran de lo más pulcras y objetivas.
Y que le mostraban una versión
de lo más objetiva y ecuánime de los hechos.
Una que precisamente
en ese momento,
él sentía
que era lo que menos falta
le hacía.
Los dejamos deambular libres.
Existen pensamientos inconscientes
que no esperan a que llegue la noche
para cobrar la forma
de un sueño.
Y no vayan a creer
que se trata de delirios
o de cosas abruptas que se alucinan .
Más bien son variantes intensivas
que acostumbran presentársenos
como ensueños…
…pequeños desahogos … o si prefieren,
escapes bien acotados que se dan
en nuestra propia vigilia,
siempre tan expuesta
a exigencias, tironeos y presiones,
que le vienen por diferentes lados.
Freud en Gradiva, los llama “espectros del mediodía “.
Unos a los que  dejamos deambular libres
por un rato…
…porque dan alivio
y hacen que algunas cosas
nos resulten un poco más soportables.
Una historia dolorosa.
La suya era una dolorosa historia
tejida en torno de violencias simbólicas
y sobre todo  de las otras,
las que son lacerantes y concretas.
Cada vez que hacía el intento
de traer a la luz y a la palabra,
algún recuerdo de aquella época tortuosa …
…no sabía qué, cómo, ni desde dónde,
se le imponía,
una y otra vez de nuevo,
el aliento indisimulable,
de ese personaje
atroz, miserable, y violento…
…que se le había quedado impregnado,
en todo el cuerpo…
vaya a saber uno desde cuándo …
…pero ( ella me decía)seguro
 que para siempre.
.
Sabía producir la distancia precisa.
Sabía muy bien cómo jugar ese juego
que consistía en producir
 esa distancia precisa y suficiente,
sin nada de más
ni de menos,
como para mantener encendida en los otros
la dinámica de la Ilusión
y el merodeo del Fantasma.
Entonces, cada quien empezaba a
adjudicarle estos dones
y aquellos méritos,
que , créanme,
esta persona ni por asomo tenía.
Pero si algo sabía
era  que el Secreto
precisamente consistía,
en que ellos sí
se lo creyeran.
Haciendo estos sacrificios.
El Superyó es muy hábil
en eso de imponernos
presentes de los más duros
y porvenires poco menos que irrevocables.
Créanme que es del todo capaz
de dar por sentadas atrocidades que el pobre yo
jmás ha cometido.
Esto no es más que un detalle
casi sin importancia
porque igual uno debe responder por ellas.
Haciendo estos sacrificios,
cumpliendo con esos otros tributos
que jamás son suficientes
porque nunca alcanzan.
De arriba abajo , impreciso.
Se había acostumbrado a imprimir
tanta diferencia entre las palabras que decía
y las cosas y los hechos que en verdad producía,
que al final de cuentas, su vida cotidiana,
empezó a llenársele de suposiciones vanas,
metas que se le posicionaba
 cada vez más lejos,
y una serie de promesas
que no dejaban de juntarse, una encima de la otra.
Cosas muy lindas
que hablaban acerca de
futuros promisorios
y mañanas felices.
Todo muy entusiasta y edificante…
Sólo que impreciso de arriba abajo
e indedinido del todo.
Mientras tanto, la Postergación se dedicaba
a pedir más de tiempo
y el Conformismo
avisaba que
iba a llegar un poquito más tarde.
Imposibles coincidencias exactas.
No estaban claros ni eran evidentes.
Mucho menos resultaban obvios,
ni eran asuntos que se explicaran por sí mismos.
Me refiero  a las tramas, los entretelones,los dichos,
los mandatos implícitos y los dialectos íntimos
que no dejaban de tejerse
entre ella y él
en cada momento.,
Y que hacían que los “cómo”, los “por qué “,
los “cuándo” y los “dónde”…no tuvieran posiciones fijas,
destinos seguros ni interpretaciones automáticas.
Porque el Deseo, la Libido y los Fantasmas,
a medida que van haciendo lo suyo,
hacen que resulten imposibles
las coincidencias exactas entre los hechos,
las sensibilidades, las apariencias
y las formas tan dispares de captarlas o decirlas.

Los seguros retornos.

Eso que una Subjetividad se propone ocultar
o al menos disimular lo más que se pueda por un lado…
…no deja de escurrirse y aparecer
en formas insospechadas,por otro.
Pero la relación que existe
entre esto que se muestra y aquello que se oculta,
no es clara, sencilla ni directa.
Quiero decir que está llena de cosas ambiguas e inciertas.
Porque cuando algo resulta reprimido…
…cerquita,entremedio o mucho más lejos,
empiezan a aparecer (multiplicados y dispersos),
unos relieves que sirven como
apoyo y referencia
para encarar los seguros retornos.

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