Un secreto que se oculta.

Escrito por Eduardo M Romano el 9 julio, 2019

 

Sus esfuerzos por rememorar
e intentar poner en cierta relaciòn
esta escena de ahora
con aquella otra de antes,
ya le resultaban poco menos que extenuantes
y absolutamente improductivas.
Ya nada màs tenìa para decirme.
Ninguna nueva ocurrencia se asomaba.
No habìa nada màs con què ligar este asunto
que tanto lo mortificaba.
Ya habìa intentado encarar por este borde
y transitado buena parte de la periferia.
Tambièn le habìa prestado particular atenciòn
a ese llamativo detalle
tanto como a su absurdo reverso,
que nada parecìa tener que ver con nada
de lo que venìamos hablando.
La propuesta de comunicar todo cuanto se le fuera ocurriendo
le habìa parecido muy interesante al comienzo.
Casi como un ingenioso pasatiempo.
Pero hoy por hoy, ya no le estaba despertando
la misma simpatìa que antes.
Sin embargo, tenìa la sensaciòn de que por algùn lugar
andaba rondando algo oculto.
Un secreto que hacìa sentir sus efectos
y que mucho debìa tener que ver
con su angustia.
Sòlo que nada de eso podìa ponerlo en palabras.
Algo insabido debìa esconderse
en alguno de sus rincones màs ìntimos.
Pero no podìa decir muchas màs cosas.
Y no (se asegurò de aclararme),
porque no pusiera voluntad y empeño.
Sencillamente… no lo sabìa.
«…Cuando ya no se atreve a infligir la regla que se le ha dado…se atasca, vacila,
hace pausas en la reproducciòn de sus ocurrencias. Cada vacilaciòn es una exteriorizaciòn
de la resistencia «…» En el neuròtico un secreto se oculta a su propia conciencia, el criminal
sòlo se lo oculta a ustedes. En el primero hay un legìtimo no saber (si bien no en cualquier sentido),
en el segundo hay sòlo fingimiento del no saber» (S.Freud. «La indagatoria forense y el Psicoanàlisis». O.C.)

 

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