A Resguardo del Olvido

Escrito por Eduardo M Romano el 16 abril, 2012

 
A Resguardo del olvido, en bordes extraños.
Las Palabras, al nombrar las Cosas,
hacen que de repente,
tomen forma unas contingencias
de densidades, fragmentos y torsiones,
que andaban por ahí
sueltas y en extravío.
Sólo existían en un Presente y ala Vista.
Porque no podían ser dichas ni evocadas.
Tampoco nadie era capaz de asegurarles la supervivencia
frente a la mala fortuna o el accidente.
Las Palabras le dan una especie de consuelo a las Cosas porque
además de transformarlas, uniendo sus fragmentos,
les hacen sentir que en sus ausencias
y aunque no sea lo mismo,
habrá alguien que pueda escribirlas, leerlas, decirlas o escucharlas.
Para que queden a resguardo del olvido, en  bordes extraños.
Espantando Fantasmas.
Hay una Subjetividad doliente
Que se la pasa haciendo que piensa y hace muchas cosas.
Que vistas de afuera, parecen de lo más raras y extrañas.
Y no es que se propongan concretar algún proyecto.
En verdad usan la cabeza y se apasionan, para que ciertas cosas no se les aparezcan y tampoco les sucedan.
Pierden el tiempo en remover problemas que estaban resueltos.
Siguen dando vueltas por las dudas, en unas cosas en las que no creen.
Guardan memoria de asuntos que nunca sucedieron.
Repiten unos gestos de lo más extravagantes,
como si quisieran, en vano, espantar unos espectros.
Caminan con un pie y después hacen lo mismo,
pero al revés, con el otro…
Le pasan el trapo a todo lo que esté a su alcance,
porque piensan que alguno lo habrá tocado.
La suciedad puede ser para ellos un tormento,
que los obliga a una tenaz limpieza contínua.
Pero la tranquilidad sólo les dura un rato.
Hasta que el rastro que los incrimina, reaparece.
Entonces les resulta preciso
borrar lo más rápido que puedan, todo de nuevo.
Cosa de no dejar ningún indicio,
ante no se sabe qué cosa macabra,
que ellos, sin duda, son los culpables.
Eso que mira el empirista.
No es que las Cosas existan de un lado
y las Subjetividades, que venimos a ser nosotros,
de otro.
Claros y distintos. Como la materia y la idea abstracta.
No digo que sean lo mismo, pero estoy seguro que no cabe pensarlas,
unas por ahí y otras por otro lado.
El Pragmatismo instrumental dice  que se pueden
conocer bastante a las cosas mirándolas con el  Microscopio adecuado.
Esquivando ala Subjetividad de cada Época y Cultura.
Esto nos deja a las personas en un plano de lo más precario.
De este modo,  el agudo empirista, hace lo suyo
pensando que lo tiene perfectamente entrenado al Deseo,
y que ala Libido  sabe cómo ordenarle que haga Silencio
y espere de brazos cruzados, un rato.
Mientras él se ocupa,
de lo Importante.
Desparramando certezas.
“Reduccionista “, “Instrumentalista”,”Empirista Fenoménico”….
Yo ya no sabía qué cosas más decirle.
Y Parecía que no acertaba para nada .Porque resulta que yo se lo decía con un sentido y él lo entendía justo en el contrario.
Y encima me agradecía los elogios…
El postula una realidad quieta ,atornillada y de lo más razonada y conciente..
Yo no puedo dejar de pensarla sin el  Deseo,la Libido ,el Inconsciente y los Fantasmas.
Todas cosas que , obviamente, él juzga absurdas y sin existencia positiva.
Porque no puede observarlas con el microscopio.
Tampoco medirlas ni tocarlas en forma directa.
Eso a él le pasa mientras desde su Inconsciente
que para él no existe,
deniega y Reprime.
Entonces anda desparramando
sus seguras certezas
y sus inequívocas verdades.
El Delirio yla Palabra
No es que en sus Delirios no manejen las Palabras.
Todo lo contrario, saben hacerlo como pocos que conozco.
Son sabios en hacer toda clase de malabares. Palabras entrecortadas.
Palabras Múltiples o Escasas. Algunas demasiado cortas y también otras que se alargan en demasía. Esas de largo aliento y aquellas que se caen ni bien empezaron a decirlas. Todas desligadas de las Cosas, y entonces incapaces de hacer Sentido.
No fundan Diferencias porque andan extrañadas del Imposible y el Vacio.
Algunas de vuelo corto. Otras que se caen sin que nadie pueda jamás levantarlas.
Todo esto hacen, precisamente, quienes no pueden habitar
ni hacer suyas a las
Palabras.
 Contante y Sonante
Sé de muchos que en cualquier cosa que dicen
Y que hacen
se les nota el dulce anhelo que acarician.
Que consiste en postular una clase de Subjetividad
sin Inconsciente, exenta de Deseo,
vaciada de Libido,
ajena de lo Imposible
y con el Fantasma bien extinguido.
Una Subjetividad dura, fuerte, y de lo más realista.
Sin todas esas cosas ridículas que hacen perder el tiempo.
Como el ensueño, la ilusión, o la fantasía.
Algo concreto y productivo. Contante y sonante. Rendidor y visible.
En la que todo resulte lógico y responda a la línea recta.
Donde todo esté en venta o se compre.
Y por sobre todas las cosas,
una Subjetividad que no reconózca el Vacio y mucho menos lo Imposible.
Que derrame Positividades bien seguras.
Sin flojas incertidumbres,
y desprovista de esas flaquezas
que acostumbran introducir
el Deseo y lo Imposible.
Frases que son puro ruido.
Hay una clase de personajes,
que existir, existieron de diferentes modos
en distintas épocas. Pero hoy en día, toman más
vuelo, complejidad y sutileza.
Cada vez que tienen gente adelante, enuncian
palabras grandilocuentes.
Casi producen al que las escucha, un odioso chirrido en la oreja.
Que al principio no se entiende . Hábiles en el cinismo, desparraman palabras que resuenan fuerte. Y pueden envolver de lo lindo con sus inflexiones y sus cadencias.
Sólo pasado un tiempo, caemos en cuenta que sus frases son puro ruido.
Pero es tarde. Porque en algún lugar ya han hecho eso que desde un
principio se habían propuesto.
Quiero decir, hacer todo al revés y a contramano de lo que habían dicho,
asegurado
y cien veces prometido.
Eso hueco que había sido tan adornado
Es Cosa tan curiosa la Subjetividad humana 
que cuando alguien ocupa por un rato,
ese lugar iluminado por las luces de la fascinación y el Deseo,
se encuentra con sorpresa elevado para arriba,
como si estuviera aferrado a una burbuja.
Los Otros ven en eso uno, vaya
a saber qué cosas.
Porque yo les aseguro que si se corre el velo,
buscando motivos,
no se ve nada de nada.
Esta elevación suele durar un rato.
Hasta que aparece el desconcierto. 
Entonces la decepción y el murmullo se expanden.
Después parece que vienen la caída y el porrazo,
de eso hueco
que había sido tan adornado.
Buenos Modales.
Tenemos la línea del sentido común, el recato, la censura y la cortesía social. Lo que se dice, los buenos modales. Que le hacen mucho caso a este rumor y a ese otro murmullo cada vez que circulan.
Es nuestro fragmento común y corriente, ése que toma muy en cuenta las reciprocidades del conjunto.
Las Idas y las Vueltas que tienen hegemonía
y las proverbiales simetrías del Yo y el Tú
cuando se ponen a hacer sus juegos de Espejo.
Pero también está el Inconsciente, simultáneo y coextensivo,
que nada conoce de estos asuntos.
Porque está empecinado en saber y hacer otras cosas.
Componer algún emblema. Hacerle contornos a algún Fantasma.
Abrirle el surco a algún Deseo.
O bien agregar, sacarle o hacerlo que parezca  anodino,
 alguno que otro Detalle
de esa Escena
que al mismo tiempo
es y no es
lo que parece.
El relieve de lo consabido
La Opinión Común espontánea, es un relieve consabido que nos deja pensar y hacer lo mismo que los otros también hacen y piensan.
Esos espejos colectivos pueden ser voces y miradas que nos acompañan todo el tiempo a todas partes…
Son unas redes infinitas hechas de presupuestos caprichosos,
argumentos de lo más endebles,
sentimientos intensos que nos identifican y hacen posible la vida con otros, en cada grupo, Época y Cultura.
Todo esto es necesario.
Pero yo les digo que no alcanza para nada.
Porque también están el Inconsciente, el Deseo,la Libido y el Fantasma.
Que a la mesura dela Razón y a la equidistancia del Entendimiento,
cada vez que pueden, la pasan bien por arriba, o tratan de sortearlas por cada borde y cada costado.
Entonces la contradicen, la enfrentan, y la sortean.
Haciéndolas hacer  incómodos deslices,
síntomas incomprensivos,
fallidos inoportunos y falsos enlaces.
También vacíos y desmemorias.
Todas tienen sentido.
Pero no el que primero parece
No estaba en sus planes.
Nunca se lo había propuesto, porque no estaba en sus planes,
Eso de convertirse en Modelo, Héroe o Paradigma.
Él no era lo que se dice
ni siquiera intrépido, arriesgado ni valiente.
Pero vaya a saber uno por qué,
justito ese día
y respondiendo a no se sabe qué  motivaciones,
le salió
(precisamente a él, que tenía fama de hacer piruetas con sus ideales y sus convicciones),
sostenerse a pie firme, por esa vez única.
Sin retroceder ni negociar en eso
 que con toda sus fuerzas, quería.
Porque lo sabía  genuino y le salía  bien de adentro.
 Entonces pudo aceptar  sin vueltas,
que era esto Incierto
y no eso otro
envuelto como para regalo,
lo que podía pasarle.
Un rejunte de cosas inauditas.
Su vida es un rejunte de proyectos inauditos. Fantasías se podría decir que le sobran. Además está lleno de anhelos solidarios.
Para serles sincero, tengo que decirles, 
que mucho caso no le hacen.
Porque sus pasiones y sus dichos
parece que no cotizan en ninguna parte.
Habita en una cierta periferia. Pero no está aislado para nada ni metido para adentro.
Se siente a gusto con la gente. 
Me parece que guarda un secreto sublime.
No tiene miedo al abismo. Sabe del Imposible.
Y a las Cosas tiene por costumbre
encararlas de frente.
Sin pedirles rebaja,
ni andar negociándoles
descuento.
Ese Arte
Nos gustaba mucho contemplar ese Arte,
que se paseaba tan libre y espontáneo entre Nosotros.
De a poco aprendimos a respetar cada uno de sus pliegues,
y a admirar, discretamente, sus encantos.
También nos dimos cuenta, que no hacía falta seguir el protocolo,
soportar absurdas antesala,
ni ponerse saco y corbata.
Porque tenía la Magia capaz de convocar nuestros Goces y Miradas.
Así, por más que a todos se nos llenaran las bocas 
con un montón de palabras,
a ninguno se le ocurría el desatino de pronunciarlas.
Porque esa Belleza se mostraba Plural y sin Vueltas.
Y no hacía falta que Nadie viniera a explicarla.
Agazapados.
             Estaban agazapados entre las tinieblas y los matorrales.
Pero durante el día, habían aprendido a hablar nuestro idioma,
a imitar nuestros gestos y a simular sentimientos.
Cuando llegó el momento,
nos trataron a nosotros y a nuestras vidas, con el más absoluto 
desprecio.
Haciéndonos sentir que cuando no éramos carne aterrorizada, despedazada o enterrada, también podíamos servirles como trapo de piso.
Los monstruos se dieron a ver un día
con sus semblantes
brutales, impunes y soberbios.
Entre sus planes estaba hacernos sentir a todos,
que la Muerte iba y venía al antojo de ellos,
borrando sus propios rastros.
Y para los que íbamos quedando, tenían planificado
adiestrarnos en eso de ser obedientes sonámbulos.
Por eso la Memoria.
Para que nunca vuelvan.

Del blog del autor.
Tropiezos.
Son algunos tropiezos, cosas que a primera vista,
pueden parecernos como sin importancia.
Pero que pasado un tiempo, empiezan a provocarnos
sentimientos que ni nos imaginábamos.
Unos que por ejemplo, saben cómo pegarnos justito ahí
adonde más duele.
Entonces pasa que algo se nos tambalea por dentro 
y arrastra a esa idea que teníamos tan bien agarrada.
Y a aquella certeza, 
que de tan segura,
nunca se nos había ocurrido
interrogarla
o por lo menos,
ponerla en duda.
Del blog del autor
Hacerle un lugar ala Incertidumbre.
Hacerle un lugar a la Incertidumbre y respetar lo Imposible
quiere decir, entre otras cosas, no dejarse hipnotizar por la Estructura.
Ni comportarnos como si todo ya estuviera dado, establecido y cocinado.

Porque esto no sólo nos vuelve inflexibles y acartonados.
También nos va menguando el Deseo y la capacidad de rebeldía.
Además, yo se los digo
nos va dejando impresa, de a poquito,
esas mueca tan propia
de quienes, sin saberlo,
se están volviendo sumisos,
a esos otros 
disfrazados de
Estructura.
Del Blog del autor
 Implícitas.
Un suceso anodino.. una crisis pasajera.. un golpe fortuito..
o inclusive algún hecho sin importantes secuelas,
pueden ser la ocasión 
para que un Síntoma se instale. 
Puede que entonces, algo empiece a darnos unas órdenes 
implícitas y otras no tanto.
Así…como si estuviera en su propia casa.
Precisamente porque unos Fantasmas inconscientes, que andaban 
rondando
finalmente encontraron
esta ocasión fortuita y ese motivo cualquiera
que desde el Inconsciente 
andaban buscando.
Como agazapados
y al acecho.
Del blog del autor.
No se sabe con qué cosa.
Conozco una Subjetividad que está como obsesionada
Con no se sabe bien qué cosa.
Pero de eso quiere más  y más .
Entonces no tiene límite, recato ni freno
Para manipular a todos los que tenga a mano.
Una avidez de algo ambiguo e incierto
Parece ser lo que la empuja.
Por encima de ella , monta Escenas llenas de palabras,
Gestos , personajes y acciones,
Que parecen bien precisas y calculadas.
Curiosa Subjetividad ésta de la que les hablo.
Dominante y al mismo tiempo,
Esclava de una pasión, de una Letra
Y de un Goce.
Que están más allá de sí misma.
Pero que si se la confronta,
Pareciera como  que pierde mucho de su  firmeza
Y se pone a andar  a los tumbos.
Como impotente y vacía.
Una Nada que es Nada
Existe una Nada a la que le tengo mucho respeto.
Una que por más que se la mire por arriba, por abajo o de costado,
No hay nada que hacerle. Sigue siendo una Nada que no pretende cubrirse de disfraces ni hacer de cuenta que es una Presencia.
Créanme que se toma muy en serio el asunto de  ser esa Nada
Emparentada con el Vacío y lo Imposible.
Así es posible
Que aparezcan muchas Cosas
Que tanto nos hacen Falta.
Si les pasa cerca, tengan cuidado.
Conozco una Subjetividad de la peor calaña.
Una que si les pasa cerca,
Mejor que tengan cuidado y levanten bien la guardia.
Se especializa en juntar cosas que existen en la vida cotidiana,
Pero articuladas de tal manera
Que siempre terminan haciendo trampa.
Así, suma, resta y después yuxtapone,
Según su antojo y conveniencia, todo lo que venga: personas,
hechos, sentimientos, prejuicios, argumentos , rumores, temores y fantasmas.
Lo hacen de tal manera, que hacen creer a los otros, que todo ese rejunte,
encaja lo más bien y se articula bien clarito.
Yo les digo que eso es de lo más mentiroso y canalla.
Porque oculta sus bien calculadas trampas.
El problema es que saben tocar música precisa,
que enciende la ilusión del otro
y hace que  bailen sus Fantasmas.
 
Nos dijeron que no nos tomáramos la molestia
Todo empezó de a poquito.
Nos dijeron que no nos tomáramos la molestia de pensar tanto,
porque ellos nos iban a proveer de pensamientos, cada vez que
los necesitáramos.
Después nos dijeron que expresar los sentimientos,
resultaba ya anacrónico,
porque había que invertir demasiado en la energía afectiva para lograr el desahogo.
Nos aseguraron que así íbamos a disponer de más tiempo  para
manejar los nuevos y sofisticados comandos.
Me parece que tiempo después siguieron las caricias
que prescindían de las manos
y los besos que ya no necesitaban labios.
Y algo que tal vez no era del todo una relación humana,
pero nos aseguraron que funcionaba a las mil maravillas
sin la necesidad de que hubiera un otro ni una otra.
Después vino el asunto de dormir con los ojos abiertos,
cosa de poder calcular con detalle el día siguiente.
Ellos no dudan que eso de andar soñando
representa todo un derroche.









 
 
 
 
Toman unos rumbos diferentes
La palabra, el goce, el deseo inconsciente y el fantasma,
toman unos rumbos distintos,
siguiendo tiempos y escenas diversas.
Unos van para adelante,
otros caen y se tropiezan.
También están los que pegan la vuelta, porque se han olvidado de algo.
Y otros que directamente se han dado a la fuga.
Por eso les digo que es preciso respetar sus diferencias.
Y no apurarse  metíéndolos a todos en un mismo saco,
tratándolos como si fueran la misma cosa
Tampoco me parece bueno andar pretendiendo que encajen en
un plano homogéneo,
que no existe en las Subjetividades.
El Fantasma, el Goce, el Deseo Inconsciente  yla Palabra,
producen todo el tiempo muchas curvaturas,
segmentos , pliegues y líneas de fuga.
Unas cosas de lo más inauditas.
Abundan en ellos las sobredeterminaciones.
Pero no se equivoquen.
También tienen por costumbre dar cabida a eso Incierto
y a aquello que nunca ha sido.
Y a eso otro que jamás fue invocado.
Les gusta much además coquetear con lo Imposible.
Todo esto que les digo,
lo hacen, claro está,
en Escenas diferentes
y en Tiempos distintos
Que no son los que uno espera,
ni tampoco los Mismos.

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